viernes, 7 de octubre de 2011

El eterno resplandor de mi mente y sus recuerdos.

(Para escribir esto, retomé una nota que publiqué hace tiempo en facebook)

¿Por qué tenemos miedo a morir? Quizá sea porque no sabemos lo que viene después de la muerte (o no queremos aceptar que después de ella no hay nada), pero además de eso, creo que cada persona tiene sus propias razones para temerle.
Mi razón principal es por el daño que pueda causar  mi muerte a las personas que me quieren. Y es que cuando yo me muera, quizá no sufriré después de ello. En cambio, tal vez haya algunas personas que en verdad sientan mi ausencia. Es por eso que he decidido escribir esto.
Quiero que sepan, que he vivido tanto como he podido, que he disfrutado y que me siento la persona más afortunada por haber conocido a tan extraordinarios seres como lo son ustedes. Creo que a lo largo de mi corta vida, he tenido la suerte de encontrar a personas maravillosas. Y, siendo sinceros, no me importa morir, es parte de vivir ¿no?
Tranquilos, esta no es una carta suicida ni nada que se le parezca; es sólo que con lo que sucedió con mi amiga Vicky, cambió mi panorama totalmente, me di cuenta de que nadie tiene la vida comprada, de que nuestro destino es incierto y la muerte no discrimina por nuestra edad, género o condición social. La muerte puede llegarle incluso a personas muy jóvenes, personas  que creíamos tenían toda una vida por delante. La muerte es lo único  que seguro nos pasará. Aunque, ¿en serio nos pasará? Digo, ¿cómo definimos muerte? ¿Por qué decimos que después de la muerte hay un cielo o un infierno? ¿En verdad dejamos de sentir cuando “morimos”? (creo que ya me afectó la clase de hoy con Mel).
Habiendo aclarado esto, quiero decirles, que si muero, no sufran, porque viví al máximo y me siento muy agradecida de haberlos conocido. Pero quiero pedirles un gran favor: hagan todo lo que a mí me hubiera gustado; aporten algo bueno al mundo, aunque sea pequeñito, ahorren agua, siembren árboles o plantas y cuídenlos; recorran el mundo de ser posible, logren todos sus sueños y alcancen sus metas y, principalmente, hagan todo lo posible por ser felices, porque eso me hará feliz a mí.
Me gustaría saber que aunque sea un poquito, haya aportado algo bueno a sus vidas, y con eso, podría morir tranquila. También quiero pedirles que en mi funeral toquen "Calaveras y diablitos" de Los Fabulososo Cadillacs, alguna canción de Carla Morrison, otra de Chopin y "Laughing With" de Regina Spektor. Gracias.
Por último, quiero decirte que eres muy importante para mí. Y si tú te tomaste la molestia de leerla hasta el final, es porque soy importante para ti :)

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