domingo, 29 de abril de 2012

¿Votar o botar?


En verdad quiero limar perezas (no asperezas) con el blog, pero mi cada vez más ocupada vida no me permite escribir con la regularidad que quisiera. Además, por alguna extraña razón, cuando estoy frente a la pantalla tratando de escribir algo decente, todas las ideas que había formulado a cerca del tema de que hablaría, se esfuman como por arte de magia. Tal vez es una especie de pánico escénico.

En fin, antes de salirme del tema que en realidad quiero abordar; empiezo con la entrada del blog. Resulta, jóvenes ilustres que me leen, que se acercan las elecciones presidenciales en nuestro país. Ya sé, ya sé, no necesito recordárselos, los spots que se transmiten en la televisión cada dos minutos lo hacen muy bien.  Sin embargo, considero importante hablar sobre este tema.

Hace poco leí un artículo de un periodista de dudosa procedencia, que llamaba “apolítica” a nuestra generación, y responsabilizaba a las bandas de rock mexicanas por no inspirar y hacer llamado a la protesta. Con todo el respeto que el señor se merece, me parece que está tomando una postura muy radical. Si bien es cierto que muchos jóvenes no se interesan por la política, no creo que la música sea la causa principal del desencanto que existe. Considero que hay otros factores que intervienen, como la falta de propuestas novedosas y creíbles por parte de la mayoría de los candidatos.

Debo admitir que durante un tiempo pensé en anular mi voto; después recapacité y ahora pienso que anularlo sería dejar que otros elijan por mí y deslindarme de toda responsabilidad ciudadana. Entonces, en lugar de botar a los políticos, decidí votarlos. Ah, pero no hay que olvidar que ser un ciudadano no sólo es ir a votar, también es darle seguimiento a las acciones de los gobernantes y exigir ajustes de cuentas (cosa que me parece que a nuestro país le falta practicar). 

Entonces, me he dado a la tarea de checar propuestas – cualquier parecido con algún comercial del I.F.E. es mera coincidencia— para así elegir al candidato que más se adecúe a mis necesidades (ejem, AMLO).

Lo que sí, es que opino que el futuro del país no está en una sola persona. Debemos deshacernos ya de esa idea tonta de que la culpa de todo la tiene el gobierno. Está bien, en cierta medida sí tiene culpa, pero nosotros también. Un país no lo construye una persona, lo hacemos todos.

Por eso, tú joven lector, lectora, piensa bien qué harás en las próximas elecciones. ¿Votar?, ¿no votar?, ¿anular tu voto? Y en caso de votar ¿por quién hacerlo? No sólo se trata de decir que todos los políticos son iguales, que lo único que hacen es robar. No sólo se trata de echarle la culpa al de al lado de todas tus desgracias. Se trata de actuar, proponer, dar seguimiento y luchar por tus convicciones, sean las que sean.

P.D. Si no tienes la mínima idea de por quién votar, tal vez este test te ayude a decidir:  http://porquienchingados.org.mx/  Recuerda que esto sólo es una recomendación. Si piensas votar, infórmate lo mejor posible de las propuestas de cada candidato. No dejes la decisión a otros, y si lo haces, después no te andes quejando.

martes, 3 de abril de 2012

Si es Semana Santa... ¿las demás son pecadoras?

Pues ahora que disfrutamos felizmente de nuestras vacaciones de "Semana Santa" me puse a pensar (sí, a veces pienso) en la importancia que tiene la religión en nuestro país; y sobre todo su influencia en nuestro Estado "laico". Digo... con eso de que nuestro señor Presidente y los candidatos a ocupar ese cargo fueron a ver al papa y hasta la mano le besaron, pues la verdad me preocupa don Benito Juárez. Yo creo que si él viviera se moriría de nuevo para poder revolcarse a gusto en su tumba. 
     Sin embargo, hay que encontrar el lado bueno, ¿no? Yo sí soy bien feliz los viernes de vigilia, porque no soy muy fan de la carne y mi mamá es muy fan de Dios. Así es que es una buena combinación. Lo malo es cuando mi progenitora decide preparar mariscos o algún alimento del mar; ahí es donde las cosas se complican y tengo que recurrir a la nunca defraudadora comida del día anterior, aunque sea carne, ya qué.
     Aunque... ahora que lo pienso, ¿Alguien sabe por qué no se come carne los viernes? Antes era toda la cuaresma... y qué padre. Pero supongo que los curas leyeron "El Matadero" y decidieron que fuera nomás los viernes, para evitar que algunos creyentes se les fueran. 
     Ahora... ¿por qué precisamente carne? Esto sí necesito que alguien me lo explique ¡Con Biblia en mano por favor! ¿Por qué no verduras o pan? Lo único se me ocurre es que bueno... para muchos no sería un sacrificio dejar de comer verduras (o pan), y pues ya ven que al Señor le gusta que hagamos penitencias para redimir nuestros pecados ¿Y qué pasa con los fieles vegetarianos?, ¿comen carne los viernes? 
     Entonces pienso en aquellas personas adeptas a San Juditas que pues... digamos... tienen dudosa reputación ¿no? Sabes a quiénes  me refiero (y no me refiero a TODOS los seguidores de este santo, sólo aun tipo de seguidores) ¿Qué pasa con ellos? ¿Dejan de comer carne pero siguen asaltando? O los narcos ¿No comen carne pero siguen destazando gente? 
       Y acabo de recordar que me contaron por ahí, de una chica que no votará en estas elecciones porque su religión no se lo permite ¡Oh, Dios Padre! No creí que a estas alturas alguien dijera eso en serio... las únicas veces que lo había oído era por mi propia voz y totalmente en broma. Ya no estoy para esos trotes, de verdad.
     Lo único que nos queda es disfrutar de esta semanita y hacer Acapulco en la azotea; claro, quejándonos siempre de que la religión permee tanto en la vida política de nuestro país. Bendita sea la doble moral.
     
P.D.: "El Matadero" es un cuento del escritor argentino Esteban Echeverría y lo pueden leer aquí: http://escritorioalumnos.educ.ar/datos/recursos/libros/el_matadero.pdf