miércoles, 19 de octubre de 2011
Conflictos
Hacía rato que no escribía. Siempre es bueno escribir, ayuda a desahogarse un poco. Y hablando de desahogarse, ayer me pasó algo muy extraño. Bueno, en realidad no es extraño, supongo que pasa en el día a día de la especie humana.
Ayer una chica de mi grupo se puso muy ruda y me agredió. No pienso contarles eso, pues es un blog, no un diario. Sin embargo, me sirve de introducción para hablar de lo que en verdad quiero tratar el día de hoy.
Y es que… cuando se violentó, me quedé pasmada, no supe si reírme o corresponderle. Opté por lo primero. Pero de verdad que eso me dejó pensando en muchas cosas. Primero en ¿por qué? ¿Por qué somos tan conflictivos nosotros los seres humanos? Digo, si alguien nos cae mal, ¿no podríamos simplemente ignorar a esa persona y dejarla seguir su camino? Creo que muchas veces nos complicamos demasiado la existencia.
Rousseau decía que el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo corrompe, ¿será? Yo creía lo mismo, ahora comienzo a dudarlo. Pero regresando al tema de la violencia, a veces pienso que sería excelente que todos viviéramos en armonía. Sé que es muy utópico y que eso quizá no suceda nunca. Aunque ¿se imaginan? ¡Qué bueno sería!
Pero, ¿por qué pensamos que eso no sucederá? Porque son las demás personas nos dicen que no. ¿Y si empezáramos por nosotros mismos? No sé, podría ser como en la película “Cadena de favores”, comienza por ti, transmítelo a tres personas y que esas personas se lo transmitan a otras tres… Y así, hasta que se vuelva un gran círculo.
Por lo mientras yo ya empecé con mi persona. Con lo que pasó ayer, me sentí orgullosa de mí. En otros tiempos hubiera actuado de manera igual de violenta. Pero he comprendido que la violencia sólo genera más violencia. Por eso decidí quedarme callada y no hacer nada. Ya la vida se encargará de poner las cosas en su lugar. O quién sabe, quizá no. Lo que sí sé es que me siento bien conmigo.
Y sin darme cuenta, a pesar de que les dije que no les contaría, terminé revelando algo de lo que pasó…
viernes, 14 de octubre de 2011
Sí
Torreblanca.
Banda mexicana que se presenta mañana en el festival Corona Capital. Una banda que "trata de encontrarse, pero también de perderse en la creación musical" según su página de Internet. Cuentan con un E.P. llamado "Defensa" y actualmente promocionan su primer L.P. "Bella Época". Dénse la oportunidad de escucharlos.
viernes, 7 de octubre de 2011
El eterno resplandor de mi mente y sus recuerdos.
(Para escribir esto, retomé una nota que publiqué hace tiempo en facebook)
¿Por qué tenemos miedo a morir? Quizá sea porque no sabemos lo que viene después de la muerte (o no queremos aceptar que después de ella no hay nada), pero además de eso, creo que cada persona tiene sus propias razones para temerle.
Mi razón principal es por el daño que pueda causar mi muerte a las personas que me quieren. Y es que cuando yo me muera, quizá no sufriré después de ello. En cambio, tal vez haya algunas personas que en verdad sientan mi ausencia. Es por eso que he decidido escribir esto.
Quiero que sepan, que he vivido tanto como he podido, que he disfrutado y que me siento la persona más afortunada por haber conocido a tan extraordinarios seres como lo son ustedes. Creo que a lo largo de mi corta vida, he tenido la suerte de encontrar a personas maravillosas. Y, siendo sinceros, no me importa morir, es parte de vivir ¿no?
Tranquilos, esta no es una carta suicida ni nada que se le parezca; es sólo que con lo que sucedió con mi amiga Vicky, cambió mi panorama totalmente, me di cuenta de que nadie tiene la vida comprada, de que nuestro destino es incierto y la muerte no discrimina por nuestra edad, género o condición social. La muerte puede llegarle incluso a personas muy jóvenes, personas que creíamos tenían toda una vida por delante. La muerte es lo único que seguro nos pasará. Aunque, ¿en serio nos pasará? Digo, ¿cómo definimos muerte? ¿Por qué decimos que después de la muerte hay un cielo o un infierno? ¿En verdad dejamos de sentir cuando “morimos”? (creo que ya me afectó la clase de hoy con Mel).
Habiendo aclarado esto, quiero decirles, que si muero, no sufran, porque viví al máximo y me siento muy agradecida de haberlos conocido. Pero quiero pedirles un gran favor: hagan todo lo que a mí me hubiera gustado; aporten algo bueno al mundo, aunque sea pequeñito, ahorren agua, siembren árboles o plantas y cuídenlos; recorran el mundo de ser posible, logren todos sus sueños y alcancen sus metas y, principalmente, hagan todo lo posible por ser felices, porque eso me hará feliz a mí.
Me gustaría saber que aunque sea un poquito, haya aportado algo bueno a sus vidas, y con eso, podría morir tranquila. También quiero pedirles que en mi funeral toquen "Calaveras y diablitos" de Los Fabulososo Cadillacs, alguna canción de Carla Morrison, otra de Chopin y "Laughing With" de Regina Spektor. Gracias.
Por último, quiero decirte que eres muy importante para mí. Y si tú te tomaste la molestia de leerla hasta el final, es porque soy importante para ti :)
martes, 4 de octubre de 2011
¡Feliz día de los animales¡ recuerden que nosotros también lo somos.
No sé si estén enterados, pero el 4 de octubre es el Día Mundial de los Animales. Originalmente, este día tenía una connotación religiosa. Sin embargo, se ha puesto de “moda” últimamente con todas estas organizaciones protectoras de animales.
A pesar de que estoy a favor de su protección, si hay algo que me molesta sobremanera, es que hagamos la distinción entre animales y humanos. Es decir, nosotros también somos animales ¿no? Entonces ¿por qué no felicitar a nuestro compañero de al lado o a nuestros amigos? Quizá suene a sarcasmo, pero hablo muy en serio.
Es por eso que no supe si sentir alegría o coraje por la celebración de este día. Por una parte, alegría porque creo que es bueno que por fin nos estemos dando cuenta del problema que enfrenta la fauna de nuestro planeta. Por la otra parte, coraje por esta misma avidez del “hombre” por establecer la distinción. Finalmente, todas las especies, pertenecemos a la misma madre, esa que llamamos “naturaleza”.
Entonces, otra cosa que se me vino a la mente fue ¿por qué declarar un día de los animales? Digo, igual y a las otras especies les vale que nosotros nos preocupemos por ellos. No es que no crea que no debamos voltear a verlos, sino que no debemos establecer sólo un día para protegerlos. A veces hasta me da pena ver siempre el mismo discurso de que es “para concientizar a las personas de la importancia de cuidar el medio ambiente”. Pienso que para lograr eso, se necesita más que un día.
Precisamente, otra cosa que en verdad me irrita, es que queramos sentirnos superiores. El hecho de que un león no pueda articular las mismas palabras que nosotros, no quiere decir que sea menos inteligente. O a ver ¿quién de ustedes ruge perfectamente como un león? Me refiero a que el hecho de que una especie difiera de otra, no quiere decir que sea menos o más inteligente. Porque finalmente, nuestras necesidades son distintas.
Un día en alguna clase, nos dijeron que un perro no tiene conciencia de sí y eso es lo que nos diferencia de las otras especies. Pero ¿en qué nos basamos para afirmar esto? En que el perro no se reconoce en el espejo. Desde mi punto de vista, esto sólo dice que el perro no se reconoce, más no que es inconsciente de que existe. A lo mejor le ladra a su reflejo porque sabe que no es él, porque tiene conciencia de que él está ahí y no del otro lado del espejo.
Pero en fin, quizá ustedes piensen totalmente distinto, eso ya lo dejo a su criterio. Yo sólo soy un animal más que expone su punto de vista.
sábado, 1 de octubre de 2011
2 de octubre no se olvida… pero muchos de sus ideales sí.
Preveíamos los cocolazos, las detenciones masivas,
estábamos preparados para la cárcel, bueno,
más o menos, pero no previmos la muerte.
Gilberto Guevara Niebla, del CNH
(fragmento del libro “La Noche de Tlatelolco”)
Pues ya es 2 de Octubre, y dicen que no se olvida, pero ¿por qué no se olvida? Creo que muchos de los estudiantes que dicen eso, ni siquiera saben la importancia que tuvo este movimiento hace 43 años. La verdad es que yo lo supe hasta hace poco. Nunca antes un movimiento había reunido más personas que éste. Y es que no sólo fueron estudiantes, también obreros, trabajadores, amas de casa (la mayoría madres de los estudiantes), y hasta niños.
¿Y qué pasó después? Todos sabemos lo que pasó. Luego de la masacre en la Plaza de las Tres Culturas, una búsqueda implacable de los estudiantes implicados en los movimientos. Tengo un caso muy cercano de una persona que tuvo que cambiar su nombre para evitar que lo encontraran.
Irónicamente, muchos estudiantes fueron a parar a Lecumberri como presos políticos. Digo irónicamente porque precisamente buscaban liberar a los que ya estaban antes. Actualmente, en ese lugar, se encuentra el Archivo General de la Nación, “sentí escalofríos”, nos dijo un profesor al hablar de su visita a ese lugar. Tal vez ya no sea prisión, pero ahí se quedaron los gritos ahogados y las torturas que propinaron a todos los que pasaron por sus celdas.
Pero qué pasa ahora, 2011. Nada, no pasa nada. Marchamos para recordar a los caídos en esa lucha contra la corrupción, las injusticias, el gobierno, la falta de oportunidades. Y sin embargo, seguimos igual: gobierno injusto, corrupto, que directa o indirectamente ha matado diez veces más personas que el gobierno de Díaz Ordaz.
A veces me imagino qué hubiera hecho yo de haber sido estudiante en aquel entonces. Con lo apasionada que soy, muy probablemente hubiera andado ahí, apoyando. Intento imaginar C.U. como una trinchera, como un búnker en el que todos, Politécnico, U.N.A.M., Chapingo, unidos por una causa: rescatar la dignidad del pueblo.
Me parece increíble que hayan pasado cuarenta y tres años y sigamos casi en las mismas, si no es que peores. ¿Por qué? ¿Por qué no hacemos nada? Si somos muchos, somos los más (como diría el Fisgón). Porque vivimos en el país del “no pasa nada”, como decía aquel comercial.
Me gustaría que un buen día, sea 2 de octubre o no, nos uniéramos todos los mexicanos, hiciéramos frente a todas las injusticias que se cometen contra nosotros, y, a diferencia de ese trágico día, saliéramos victoriosos. Pero creo que estamos muy lejos de eso, ni siquiera la caravana de Javier Sicilia ha logrado reunir a las 600 mil personas que llegó a unir el movimiento estudiantil.
Creo que estoy divagando mucho, pero es parte de vivir ¿no? Aún así, quiero que digamos “2 de octubre no se olvida”, con fundamentos, en serio no olvidarlo. Luchar, ponernos en pie para que la muerte de aquellos estudiantes, obreros, niños y madres no sea en vano.
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