El
día de hoy los jóvenes estamos de luto. Se siente como un dos de febrero, como
un veinticinco de diciembre, o como un partido de México contra Argentina;
excepto porque lo que suceda este día nos afectará por los próximos seis años
de nuestra vida.
Sé
que la mayoría de los jóvenes en el Distrito Federal y sus alrededores nos
sentimos decepcionados, enojados, traicionados… peor que novia plantada en el
altar. No obstante, debemos entender que
aunque en el D.F. el PRD obtuvo la mayoría, y en Internet nadie quería a EPN;
México no es solamente el Distrito Federal, pues sólo el 7.9% vivimos en esta
entidad (de acuerdo con el INEGI); México
no es Internet; no todos los habitantes del país tenemos acceso a este medio. Y
puedo apostar que mínimo el 30% es menor de edad. Y definitivamente, México no
es #YoSoy132.
No
me malinterpreten, como muchos de ustedes, yo voté por AMLO; y no quiero a EPN
gobernando a mi país. No obstante, pienso que no debemos caer en teorías de la
conspiración. Sé que muchos desconfiamos del PREP, pero debemos darle el
beneficio de la duda. Puede ser que muchas personas en el resto de país sí
hayan votado por EPN.
Veo
en Internet las fotos por casilla que muestran a AMLO como ganador
indiscutible, pero la mayoría de esas casillas son del Distrito Federal. No es
de extrañarse, pues en esta ciudad ganó el candidato de la izquierda, Miguel
Ángel Mancera.
Insisto
en que no me malinterpreten, yo también pienso que posiblemente hubo fraude.
Pero creo que lo que debemos hacer es reunir pruebas en todo el país. El PREP
no descarta el hecho de que en el D.F. AMLO haya tenido mayoría de votos. No
así en los otros estados, o al menos eso dice el PREP. Por eso digo que si
queremos demostrar que hubo fraude electoral, debemos reunir pruebas en todo el
país. La pregunta no es qué debemos hacer, sino ¿quién lo hará?
No
todos podríamos recorrer todo el país. Quiero pensar que hubo casillas en
lugares remotos en los que nadie tiene un celular para tomar fotografías.
Entonces, si queremos reunir fotos por casilla, para demostrar que hubo fraude,
tendríamos que ir a esos lugares remotos para conseguir el conteo de los votos.
Veo
en Twitter y Facebook que el movimiento Yo soy 132 convoca a una manifestación
el día de hoy. Me parece que no sería conveniente asistir. Desde mi punto de
vista, creo que debemos esperar a que se contabilice el total de los votos,
reunir pruebas suficientes y entonces sí comenzar a actuar. Si asistimos a la marcha,
será una forma (indirecta) de aceptar que Peña “ganó” las elecciones. Lo que no
significa que nosotros lo queramos.
También
me encuentro con tweets y estados que
maldicen y le recuerdan a su madre a las personas que vendieron su voto por
quinientos pesos. No creo que sea bueno
juzgarlos así, de buenas a primeras. Hay que tener un poco de empatía hacia
esas personas, pues me supongo que aquellos que maldicen en twitter y facebook,
comen tres veces al día y tienen agua, luz, techo y el lujo de Internet. En
dado caso, la culpa es del PRI por aprovecharse de su situación económica.
Ahora
bien, tenemos otra opción. Si finalmente decidimos aceptar que EPN sea el
próximo presidente, exigirle que cumpla lo que prometió. Asimismo, tomar parte
de la responsabilidad de sacar adelante el país. Nuestra participación no puede
reducirse a un día. Nuestra participación ciudadana va más allá de un voto.
Es
obvio que una sola persona no podrá lograrlo. Peña Nieto no hundirá ni sacará a
flote al país él solito. Soy de la idea de que el orden se forma a partir de
los individuos, así que lo que nos queda es exigir que cumplan con sus
promesas, y contribuir con nuestro granito de arena para que éstas se logren.
En conjunto, porque México no es una persona, México no somos 132, somos 120 millones de
habitantes.
[1]
Fuente: INEGI.