Bien, bien, llévame a la hoguera por holgazana. Sé que he dejado muy abandonado el blog, y esta vez no tengo excusa, pero en verdad, prometo, ahora sí, escribir mínimo, una vez por semana. Ahora sí, hay que quitar las telarañas y el polvo que hay aquí.
Y bueno, qué te parece si hoy que es día del "amor y la amistad", hablamos sobre eso. Parece que está de moda odiar este día. En lo personal no lo odiaba, y aunque es el segundo año en mi vida que lo paso con novio (por cierto, odio la palabra "novio"), pues digamos que no me entusiasma.
La verdad, no sé de dónde me salió el odio hacia este día. Y no tanto por toda esta onda del consumismo y la mercadotecnia, sino por lo difícil que es la situación. Si tienes pareja, te quiebras la cabeza pensando en qué regalarle,digo, si quieres ser original ¿no? Porque la industria ofrece chocolates, bombones, globos, peluches y un sinfin de objetos obsoletos. Además de unas cuantas novedades, la verdad es que cada vez me sorprenden más los nuevos artículos chinos.
Algo importante es dar porque nos nace, y no por compromiso. Aunque en mi opinión, nunca damos sin esperar nada a cambio, no significa que esperemos algo del mismo valor, o precio. Me explico, cuando un amigo está triste, por ejemplo, le invitamos un café, porque esperamos que se desahogue y se sienta mejor. Si logramos nuestro cometido, su sonrisa es nuestro regalo de vuelta.
Volviendo a mi odio por el 14 de febrero, te decía que es tan difícil. Una vez que tienes el regalo perfecto para tu media naranja, debes quebrarte la poca cabeza que te queda, pensando en el lugar al que irán. Aunque hoy en día Internet facilita muchas cosas, no imagino cómo le hacían nuestros padres para elegir los lugares. Sin embargo, también las dificulta, pues seguramente no eres la única persona que googleó "lugares para el 14 de febrero".
Entonces, además de lo anterior, encontrarás los restaurantes, cafeterías, cines y obviamente hoteles, hasta el tope. Así que, exceptuando los hoteles, olvídate de la privacidad con tu pareja ¡Ah! Y las calles no están excentas de esto, también estarán llenas de vendedores.
Por el contrario, si no tienes novio o novia, pues digamos que la miel que derraman los que sí tienen, te empalagará y correrás riesgo de padecer diabetes. Criticarás a todos los que suben fotos con su "amorcito" a facebook, odiarás tu Time Line de Twitter, tan llenos de "feliz día de San Valentín".
Aunque no todo en este día es malo. Puedes aprovecharlo para llamar a tu ex, bueno no, pero sí para llamar a ese amigo o amiga que no ves desde que saliste de la secundaria. Recuérdale a tus seres queridos cuánto los aprecias y lo importantes que son para ti.
Ahora bien, si tienes ganas de salir con tu pareja, puedes posponerlo, al fin y al cabo, el tiempo es relativo. Si quieres ir a la cafetería "de moda", o a ése restaurante francés que te recomendaron, déjalo para la próxima semana.
Así que, si de plano odias este día, no hagas como yo que lo critico en mi blog. De lo contrario parecerás más amargado (a) que tu tía cuarentona que sigue soltera. Sólo ignora la fecha y vive este día como cualquier otro. O enciérrate en tu cuarto a ver "Diario de una Pasión", comiendo helado y chucherías, lo que ocurra primero.
La verdad, no sé de dónde me salió el odio hacia este día. Y no tanto por toda esta onda del consumismo y la mercadotecnia, sino por lo difícil que es la situación. Si tienes pareja, te quiebras la cabeza pensando en qué regalarle,digo, si quieres ser original ¿no? Porque la industria ofrece chocolates, bombones, globos, peluches y un sinfin de objetos obsoletos. Además de unas cuantas novedades, la verdad es que cada vez me sorprenden más los nuevos artículos chinos.
Algo importante es dar porque nos nace, y no por compromiso. Aunque en mi opinión, nunca damos sin esperar nada a cambio, no significa que esperemos algo del mismo valor, o precio. Me explico, cuando un amigo está triste, por ejemplo, le invitamos un café, porque esperamos que se desahogue y se sienta mejor. Si logramos nuestro cometido, su sonrisa es nuestro regalo de vuelta.
Volviendo a mi odio por el 14 de febrero, te decía que es tan difícil. Una vez que tienes el regalo perfecto para tu media naranja, debes quebrarte la poca cabeza que te queda, pensando en el lugar al que irán. Aunque hoy en día Internet facilita muchas cosas, no imagino cómo le hacían nuestros padres para elegir los lugares. Sin embargo, también las dificulta, pues seguramente no eres la única persona que googleó "lugares para el 14 de febrero".
Entonces, además de lo anterior, encontrarás los restaurantes, cafeterías, cines y obviamente hoteles, hasta el tope. Así que, exceptuando los hoteles, olvídate de la privacidad con tu pareja ¡Ah! Y las calles no están excentas de esto, también estarán llenas de vendedores.
Por el contrario, si no tienes novio o novia, pues digamos que la miel que derraman los que sí tienen, te empalagará y correrás riesgo de padecer diabetes. Criticarás a todos los que suben fotos con su "amorcito" a facebook, odiarás tu Time Line de Twitter, tan llenos de "feliz día de San Valentín".
Aunque no todo en este día es malo. Puedes aprovecharlo para llamar a tu ex, bueno no, pero sí para llamar a ese amigo o amiga que no ves desde que saliste de la secundaria. Recuérdale a tus seres queridos cuánto los aprecias y lo importantes que son para ti.
Ahora bien, si tienes ganas de salir con tu pareja, puedes posponerlo, al fin y al cabo, el tiempo es relativo. Si quieres ir a la cafetería "de moda", o a ése restaurante francés que te recomendaron, déjalo para la próxima semana.
Así que, si de plano odias este día, no hagas como yo que lo critico en mi blog. De lo contrario parecerás más amargado (a) que tu tía cuarentona que sigue soltera. Sólo ignora la fecha y vive este día como cualquier otro. O enciérrate en tu cuarto a ver "Diario de una Pasión", comiendo helado y chucherías, lo que ocurra primero.
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