jueves, 29 de septiembre de 2011

Darle tiempo al tiempo

Dices que no te importa el tiempo, pero al tiempo no le importas tú.
(fragmento de una canción)


Yo creo que todos, por lo menos una vez en la vida, nos hemos preguntado por qué no podemos congelar el tiempo, para permanecer en ese instante que jamás olvidaremos. Pero, ¿por qué existe el tiempo? Pienso que es sólo un invento más del hombre. Me refiero a que fuimos nosotros quienes establecimos las horas, los días, los meses, los años. Fuimos nosotros quienes comenzamos a medir eso que pasa en nuestro entorno y que denominamos “tiempo”. Es esta manía que tenemos de complicarnos la existencia.

También lo dividimos en presente, pasado y futuro. ¿Por qué? Es decir, el pasado  ya fue, y aunque hay cosas dignas de recordarse, no debemos permanecer estancados. El presente es, y sin embargo, no lo disfrutamos por pensar en lo que fue y en lo que podrá ser. El futuro, es algo que quién sabe si llegue.

No sé si otras especies lo hagan, pues soy de la idea de que somos humanos y no debemos hacer comparaciones ni mucho menos creer que no son tan inteligentes como nosotros.

Regresando al tema del que estoy hablando, si aún así, creen que hay instantes dignos de revivir, podríamos hacerlo. Y sin necesidad de tantos estudios en física para romper esa barrera espacio-tiempo.

Es bien sabido por todos que en nuestra mente podemos hacerlo, recordar ese momento y añorarlo, dicen que recordar es volver a vivir. Sin embargo, yo quiero ir más allá. Me explico: por lo general, el momento que nos gustaría repetir, es con una o varias personas amadas (llámese amigos, pareja, familia, etc.). Ahora bien, podríamos hablar con esa o esas personas y proponer revivir ese momento.

Por ejemplo, si fue un día en que salieron con su pareja, pónganse de acuerdo para volverlo a vivir. Véanse a la misma hora, lleven la misma ropa, vayan al mismo lugar. Tal vez no será exactamente igual, pero si ponen todo de su parte, será lo más parecido posible. A lo mejor les parece una idea descabellada, pero si lo piensan bien, no lo es tanto.

Y a pesar de todo lo que escribí antes, creo que cometemos el error de idealizar el pasado, pensar que hubo temporadas mejores a las que ahora vivimos. Deberíamos disfrutar el aquí y el ahora (que también son parte de nuestra medida del tiempo). Aunque claro, aprender de los errores del pasado.

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